¿Cómo vivir en la calle?

¿Cómo vivir en la calle?

Vivir en la calle no es fácil, pero tampoco imposible. Hay muchas personas sin techo en el mundo, pocas de ellas lo eligen por convicción propia, ya que, en general, son situaciones ajenas a su control las que los llevan a esta condición. Sin embargo, también hay quien así lo decide. Ser vagabundo es una decisión seria que afectará tu futuro. A continuación te damos algunos consejos al respecto.

No abandones todo y desaparezcas repentinamente. Necesitas a dónde volver si tu vida como vagabundo no llega a funcionar. Asegúrate que todas tus deudas estén pagadas y todas tus obligaciones en regla antes de partir. Guarda algunos ahorros antes de tu partida para que puedas utilizarlos en el camino, si es necesario. Las emergencias suceden y cuestan. Crea un plan de emergencia. Saber el domicilio o teléfono de algún conocido en los lugares que visites puede simplificar muchas cosas y estar dispuesto a conocer gente nueva debe formar parte de tu personalidad.

Recuerda que existen diferencias entre vagabundos, vagos y holgazanes: los vagabundos son los que viajan buscando trabajo, los vagos son gente que viajan pero no buscan trabajo y los holgazanes son los que ni viajan ni buscan trabajo.

Dependiendo de la ciudad o lugar en el cual te encuentres y las actividades que realices para subsistir, ser un trotamundos sin hogar (homeless) podría significar la prisión, o bien, conocer personas altruistas. Las políticas públicas de algunos países prohíben dormir en espacios públicos o dar algún bien a las personas en situación de calle; en otros casos, cuestiones como el honor en los usos y costumbres pueden generar situaciones de aislamiento entre las personas en esta situación. Por otro lado, también te puedes encontrar en situaciones constructivas y un ambiente de solidaridad. De cualquier forma, es importante saber dónde estás parado y mantenerse atento para enfrentar las dificultades de vivir en la calle o disfrutar las bellezas de una vida simple.

¿Qué usar?

Conservar una apariencia limpia te evitará problemas innecesarios con la ley, además de permitirte obtener algunas monedas en tareas sencillas que requieran interacción con otras personas.

Llevar una muda extra de ropa te permitirá estar seco después de algún temporal o tener ropa limpia mientras lavas la que has usado por varios días. También es útil usar ropa térmica o de algodón. Un par de botas pueden ser la opción más útil pero basta un calzado cómodo. En el peor de los casos, utilizar botellas de plástico adaptadas a tus pies para evitar el contacto con el asfalto caliente o algún objeto que pueda dañar tus plantas serán suficientes: pocas veces lo consideramos, pero los pies son una parte importante en el desplazamiento y defensa personal, y despreocuparse de su cuidado puede ser sumamente peligroso.

Un punto importante es la higiene personal, tanto en hombres, como mujeres. Desde la boca hasta la zona genital. El bicarbonato es una herramienta útil en el cuidado dental. Llevar toallas húmedas o un par de trapos limpios exclusivos para la zona púbica es indispensable, sobre todo durante trayectos largos y sin muchas oportunidades de descender del transporte. Algunos lugares para acampar tienen regaderas; en gasolineras, supermercados, incluso en algunas bibliotecas puedes hacer uso del lavabo para un “baño torero” (orejas y rabo). También puedes considerar adquirir una regadera portátil.

Mantener un perfil pulcro no solo es saludable para tu cuerpo, sino también emocional y mentalmente. En muchos lugares puedes obtener prendas en buen estado como centros de acopio o comunidades religiosas.

¿Qué llevar?

Viaja con poco. Hay algunos elementos que serán para ti más importantes que otros. Algunos objetos como casa de campaña, bolsa de dormir, un poncho de lana y cobijas son básicos. Ropa térmica puede evitarte cargar muchas prendas. Algunas hojas de periódico bajo tu ropa pueden ser una sutil pero importante diferencia durante las temporadas más frías, al igual que un par de bolsas de plástico para los pies y una en la que pueda caber tu torso en la época de lluvias. Un sombrero de ala ancha o gorra puede salvarte de una insolación en zonas donde el clima es más caluroso.

Considerando los riesgos animales y humanos, llevar una mochila con un artículo discreto que funcione como herramienta de defensa personal puede salvar tu vida, aunque de ser muy aparatoso podría causar tu detención. Algunas gasas, vendas, alcohol, aspirinas, pastillas estomacales y curitas, así como un botella de agua rellenable o un filtro de agua también serán efectivos.

Destinar un espacio en el interior de tu ropa, una especie de “bolsillo secreto” para cosas de gran valor o dinero, te permitirá desprenderte del resto de los objetos sin problema en caso de emergencia; aún así, atar las pertenencias al cuerpo es una práctica común entre viajeros sin hogar.

¿Dónde dormir?

Siempre es primordial pensar en tu seguridad. No siempre el lugar más escondido y oscuro es el mejor, pues eso puede poner en riesgos tu integridad. Incluso es preferible utilizar espacios públicos, donde los transeúntes estén pendientes de eventos poco ordinarios; además, descansar bien durante algunas horas del día puede ser más reparador que hacerlo durante las noches, cuando la temperatura desciende y el cuerpo es vulnerable.

Acercarte a otros grupos de personas que se encuentren en tu situación es una opción que debes practicar con cautela, ya que nada puede evitar comportamientos intimidatorios o rechazo por parte de los desconocidos. La compañía de un perro puede ser útil para ambos, sobre todo durante las noches más frías. Las propiedades abandonadas también pueden brindar techo y resguardo de situaciones de riesgo pero, como en los otros casos, debes considerar los inconvenientes como el uso del espacio por pandilleros, otros grupos en situación de calle o el desgaste de la construcción. En caso de contar con una tienda de campaña, los parques, plazas públicas y algunos patios de casas privadas pueden funcionar como dormitorio. Pasa conocer más al respecto, te invitamos a visitar nuestra entrada en donde te explicamos más sobre cómo vivir en una tienda de campaña.

Finalmente, existen cooperativas urbanas, casas de asistencia, organizaciones filantrópicas y religiosas o comunidades en línea que ofrecen alternativas de hospedaje a cambio de servicio social, trabajo o por caridad. Puedes consultar directorios como ic.org, couchsurfing.com o globalfreeloaders.com. Dependiendo del efectivo con el cual cuentes, incluso puedes buscar un hotel de bajo presupuesto que te permita ciertas comodidades como el uso de regadera.

¿Qué comer?

Llevar algunas latas de alimentos no perecederos puede ser una gran idea si el viaje será breve, pero puede ser una molestia en caso de viajes más largos o indefinidos. Una buena fuente de comida son los restaurantes, panaderías, mercados y locales de comida, donde son frecuentes los horarios para repartir platillos en buen estado que no fueron vendidos. También existen comedores comunitarios a muy bajo precio que ofrecen comida caliente y de calidad, además de compañía variada; o bien, establecimientos en los cuales es común la práctica del café pendiente, es decir, alguna persona deja un café pagado para quien lo desee reclamar, en ocasiones incluye algún postre.

Una opción más consiste en visitar una cadena grande de supermercados donde ofrezcan muestras gratis de comida, donde puedes obtener una gran variedad de alimentos y bebidas sin costo alguno, principalmente si eres discreto en tu recorrido por la tienda.

Por último, los botes de basura también pueden tener comida en buen estado si sabes acercarte a los lugares indicados. Se tira más comida en buen estado de la que se puede consumir, tan solo por estar cerca su fecha de caducidad o simplemente porque no responde a los estándares del consumidor. Merodear los basureros de los supermercados, restaurantes o colonias adineradas puede traer gratas sorpresas al estómago.

¿Cómo obtener algunas monedas?

Por más que desees una vida sin las preocupaciones del dinero, será necesario hacer algunas monedas de vez en cuando para cubrir necesidades del día a día, principalmente si el plan es mantenerse en movimiento. Nunca está de más tener una pequeña reserva económica que pueda ayudarte en caso de contratiempos. Intercambiar herramientas, beneficios, solicitar dinero en los semáforos con alguna actividad que llame la atención de los conductores o pedir limosna pueden ser opciones viables.

Las temporadas de pizca o recolección de cultivos son una buena forma de obtener dinero en poco tiempo, aunque eso también signifique un sacrificio de esfuerzo importante. Otra actividad que permite obtener ganancias mientras viajas es contratación para proyectos de construcción. En ambos casos, recolección y contratista, es poco frecuente que pidan muchos documentos, motivo por el cual hay un gran número de inmigrantes en todo el mundo que toman estos empleos temporales. Los mercados y las estaciones camioneras también requieren de estibadores o “diableros”, personas encargadas de transportar cajas, maletas, costales, etc. en carretillas de carga.

Ayudar a otras personas en el aseo de sus locales puede ser otra forma sencilla de ganar algunos billetes, ya que es una tarea cotidiana; apoyar en sus compras o bien pedir un poco de mercancía para realizar su venta pueden darte la posibilidad de explorar nuevos rincones en una ciudad.